POR CLAUDIA PATRICIA CÓRDOBA MAZO
Históricamente, el Sistema de Gestión ha sido una herramienta que puede ayudar a enfrentar exitosamente las demandas de rentabilidad, calidad e innovación tecnológica.
En momentos de reflexión y de identificación de acciones para la continuidad y perdurabilidad empresarial, la calidad en la gestión ayudará a reducir la improvisación, ya que establece los mecanismos propios de los procesos productivos. Es por esto hoy, más que nunca, se hace necesario dar el verdadero valor a los sistemas de gestión y contar con el liderazgo de cada una de las personas de la compañía para el logro de los objetivos estratégicos.
Si bien cerrando el 2019 y comenzando el 2020, se definió una ruta de acción y un plan estratégico, es claro que hoy el escenario es diferente y sólo con la participación, responsabilidad y compromiso de cada uno de los colaboradores se puede lograr la continuidad en las organizaciones.
Es un buen momento para repensarnos y revisar cuales de las tareas que hacíamos en el primer trimestre ya no aplican. Es un momento maravilloso para reinventarnos, rediseñar nuestra estrategia, nuestra acción y nuestros procesos.
Es el momento ideal para redefinir el rumbo organizacional y con él la contribución de cada persona en beneficio del crecimiento individual y del impacto a la sociedad que, hoy más que nunca, se requiere.
Los sistemas de gestión, si o si, deben ser la plataforma para que todas estas acciones se gesten y se documenten en beneficio de la gestión del conocimiento, para que todos los esfuerzos que la organización haga, queden debidamente definidos con planes enmarcados en la gestión del cambio.
La experiencia nos ha demostrado que, si bien se trazan rutas a seguir, se pueden manejar versiones distintas en la medida que se van ajustando los planes, según la dinámica del contexto y de lo que estamos viviendo hoy. Los sistemas de gestión son un referente y una guía de actuación con la que siempre podemos contar. Hoy no tenemos un GPS, por eso, más que nunca necesitamos una buena brújula.
Iniciamos el mes de junio, pensando en los sistemas de gestión y en el relevante papel de los líderes, porque este es el mes para cerrar semestre y para proyectar el segundo semestre de este año 2020 con una visión hacia la reinvención y la continuidad.
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